La vida es breve … Como la caída de una hoja

 

La vida es breve … Como la caída de una hoja

En lo alto del árbol el pequeño botón creció hasta ser una hoja perfecta extendiéndose hacia los cielos, gloriándose en la vida, disfrutando del calor del  sol. 

Al cabo de muchos días la estación del año comenzó a cambiar, el verano pasó al otoño. Gradualmente fue menguando el suplir de vida hacia la hoja y se tornó seca y descolorida. Pronto su debilitado tallo se desprendió del árbol y la hoja emprendió su curso descendente. Aunque momentáneamente fue sostenida en alto por los vientos pasajeros, volvió a reasumir su descenso. En corto tiempo se unió a las mucha otras que habían pasado por el mismo camino hacia el suelo frío y húmedo, donde no hay más gloria, ni hay más vientos animantes, ni hay más vida.

Su vida en su mejor forma fue muy breve.

Dios compara al hombre con una hoja, en Isaías 64:6 dice, “caímos todos nosotros como la hoja”           

Nuestro tiempo en la tierra es breve y este conocimiento a unos  entristece, a otros les hace intentar llenar ese espacio con muchas de cosas para sacar el máximo provecho…

“Disfruta cuanto puedas”,

“pásatelo bien”,

“vive la vida”,

 eso, si estamos sanos y podemos movernos y relacionarnos como nos plazca, o si tenemos medios económicos para saciar nuestras necesidades y  caprichos.

Pero cuando sufrimos  enfermedades y contratiempos  y no podemos disfrutar de los “placeres de la vida” nos damos cuenta, que nuestra vida humana, en muchas formas maravillosa, también es una vida decadente.

Una y otra vez cuenta la misma historia, es limitada, su tiempo es breve, siempre exclamando que algo falta. ¿…? Queremos alejar de nosotros  el pensamiento de que llegará el día en que nuestra “hoja preciosa “ caerá en el suelo. Y ahora ¿qué? ¿Todo quedó en un pasar del tiempo y nada más?

Nacer, crecer, vivir y luego morir.  

Te quiero hablar de otra vida, siempre-nueva, siempre-viva, siempre-verde, que es maravillosa en todas sus formas y escasa de nada y es eterna. Sí, es eterna, no perece. Y lo mejor de esta vida es que no es sólo para el futuro sino que ya hoy la puedes experimentar.  Esta vida está en Jesucristo. “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia Juan 10:10

Aún en medio de los sufrimientos y dificultades de nuestra  vida nos consuela y refresca nos da fuerza, esperanza y gozo.

Dios quiere llenarnos de Su propia vida, cuando le tenemos a Él, experimentamos la vida de Aquel que es siempre vivo.

Juan 3:16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, más tenga vida eterna”.

El mundo, la humanidad, está bajo el poder del pecado, lejos de Dios, por esto tuvo que enviar Dios a su propio Hijo, para salvar al mundo del pecado y de las garras de la muerte.

 Jesús sufrió la muerte por ti y por mí, el murió en la cruz en nuestro lugar, pagando así por nuestra redención. Pero Él no se quedó en la muerte sino que resucitó y al resucitar venció toda potestad de maldad y a la  muerte misma  que mantiene a la humanidad  bajo esclavitud.

Nuestra liberación, un nuevo nacer para vida eterna, es el gran regalo de Dios para todo aquel que cree en el hijo de Dios, en Jesucristo.

Creer es aceptar y confesar que somos pecadores, es volvernos a Él y pedir que el nos llene con Su vida.

Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida el que cree en mí, aunque esté muerto vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Juan 11:25-26

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas”. 2 Corintios 5:17

¡No dejes que tú hoja caiga sin conocer al Dios vivo!

R. Román