Eclesiastés 11:1-2 – Echa tu pan sobre las aguas

 

 

«Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. 

Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra».

Eclesiastés 11:1-2

 

 

Eclesiastés 11 continúa desarrollando uno de los grandes temas del libro: la incertidumbre de la vida bajo el sol y la necesidad de vivir con sabiduría, diligencia y confianza en Dios.

Salomón anima a actuar, trabajar, disfrutar de la vida y recordar al Creador antes de que llegue la vejez y el final de nuestros días.

En tiempos de Salomón, el grano era transportado por mar para comerciar con otras tierras. Al «echar el pan sobre las aguas«, el agricultor o comerciante parecía desprenderse de algo valioso sin garantía inmediata de retorno. Sin embargo, con el tiempo, la inversión daba fruto. La idea que desarrolla el texto es clara: No debemos vivir dominados por el miedo, hacer el bien y ser generosos, invertir nuestro tiempo, recursos y capacidades en lo que verdaderamente es de provecho. Confiar que el resultado final esta en las manos de Dios. Muchas veces no vemos resultados inmediatos en nuestras vidas, pero Dios puede hacer fructificar lo sembrado mucho tiempo después.                                                                                                                                                                                                                  EML